Aunque Moscú afirma haber rechazado los ataques, sus propios militares en la zona reconocen avances de las tropas de Kiev
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania pide una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tras lo que considera un ataque ruso contra la presa de Nova Kajovka, y aboga también este martes por sanciones contra la industria nuclear y de misiles de Moscú.
“Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que condene resueltamente el ataque terrorista ruso contra la central hidroeléctrica de Kajovka”, según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, en el que se exige una sesión del CSNU y una reunión con el Organismo Internacional de la Energía Atómica.
“También hacemos un llamamiento a los países del Grupo de los Siete y a la UE para que consideren urgentemente la imposición de nuevas sanciones de gran alcance a la Federación Rusa, en particular en relación con la industria rusa de misiles y el sector nuclear”, dice el comunicado.
La declaración redobla la acusación de que Rusia estuvo detrás del ataque, sin aportar ninguna prueba.
“Consideramos que la detonación por parte de la Federación Rusa de la presa de la central nuclear KHPP es un acto terrorista contra infraestructuras críticas ucranianas, cuyo objetivo es causar el mayor número posible de víctimas civiles y destrucción”, según el ministerio.
Moscú acusa a Ucrania de estar detrás del incidente.
Aún no está claro si la presa fue atacada deliberadamente o si el colapso fue consecuencia de un fallo estructural. El análisis de los vídeos de la presa y su rotura, así como de las recientes imágenes por satélite, no aportan aún pruebas concluyentes en uno u otro sentido.
Con información de CNN




