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domingo, marzo 8, 2026
Reporte18

Alicia Montes, un honor de servir 20 años a Navolato

Fuerza de la humildad: la trayectoria de María Alicia Montes Medina, agente de la SSPyTM en el municipio

Redacción

NAVOLATO, Sin.- En las calles de Navolato, el rostro de María Alicia Montes Medina es sinónimo de servicio y perseverancia.

A sus 56 años, Alicia no sólo es una agente de la Policía Municipal, sino una mujer que ha sabido equilibrar la dureza del deber con la calidez de un corazón humano.

Con 20 años de servicio en la corporación, su historia es un testimonio de lucha y vocación.

El Despertar de una Vocación por Necesidad

La entrada de Alicia al mundo policial no nació de un sueño infantil, sino de una realidad contundente: la necesidad de trabajar. El momento clave llegó cuando comprendió que debía ser el pilar de su hogar, aportando y ayudando para que su familia pudiera salir adelante.

Lo que comenzó como un empleo para sobrevivir, se transformó en una labor que hoy define quién es ella.

Los Tres Pilares de Alicia: Liderazgo, Paciencia y Humildad

Para Alicia, ser policía va mucho más allá de portar un arma; se trata de una maestría en el trato humano. Ella define su labor a través de tres conceptos fundamentales:

Liderazgo: para tener la firmeza necesaria al tomar decisiones críticas.

Paciencia: un requisito indispensable para tratar con la diversidad de personalidades y situaciones que enfrenta cada día.

Humildad: la cual considera la base de todo su trabajo, permitiéndole conectar con la gente desde la igualdad.

El Sacrificio Silencioso de ser Madre y Agente

El obstáculo más grande que ha enfrentado como mujer en esta área no ha sido el peligro de las calles, sino el peso en el corazón.

Alicia recuerda con nostalgia esos momentos difíciles cuando sus hijos enfermaban; la responsabilidad del deber la obligaba a presentarse a trabajar, dejándolos solos o al cuidado de alguien más.

En esos instantes, su fe era su único refugio: se los encomendaba a Dios y continuaba con su labor, sabiendo que su esfuerzo era, precisamente, por ellos.

Orgullo y Legado

Lo que más llena de orgullo a Alicia es la satisfacción de ayudar y solucionar problemas. No hay mejor recompensa para ella que ver la gratitud de alguien que buscó su apoyo y encontró una respuesta.

Al mirar atrás, el único consejo que se daría a sí misma aquel primer día de servicio es haber entrado más joven, para poder retirarse a una edad más temprana.

Sin embargo, su energía sigue intacta. A pesar de que sus compañeros le preguntan por qué no se jubila, ella es clara: no lo hará hasta alcanzar el 100% de su jubilación.

Para Alicia, jubilarse para ir a trabajar a otro lado no tiene sentido, pues su naturaleza activa no le permite estar “sentada sin hacer nada”.

Un Mensaje para el Futuro

A las futuras generaciones de mujeres que sienten el llamado de servir en la policía, Alicia les deja un mensaje lleno de esperanza: “Entren, es una labor muy bonita que deja muchas satisfacciones”.

Su motor diario, lo que la mantiene de pie y motivada, es su fe. Antes de cada jornada, Alicia se encomienda a Dios, se persigna y confía plenamente en el poder de la oración. Esa es su verdadera armadura.

“Ser policía es más que un trabajo, es una vocación de fe.

“Invito a las mujeres a unirse a esta noble labor, donde Dios es nuestra motivación y la satisfacción de ayudar es nuestra mayor recompensa”, refirió.

Texto: Programas Preventivos de la SSPyTM Navolato

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