Piden financiamiento por 135 mil millones de pesos durante 2017 para cubrir sus gastos, casi el doble que lo que obtuvieron por recaudación
Excélsior
CIUDAD DE MÉXICO.- En 2017, las entidades federativas pidieron financiamiento por 135 mil millones de pesos para cubrir sus gastos, lo que representa casi el doble de lo que obtuvieron vía recaudación tributaria, que fueron 71 mil millones de pesos.
Este escenario, que se registra por primera vez en los últimos tres años, se originó debido a la pereza fiscal de los estados, que en promedio cobran sólo siete impuestos de los 23 que están facultados.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Quintana Roo con 42.9%, Nuevo León con 29% y Veracruz con 20.1% fueron las entidades cuya mayor proporción de ingresos fue captada a través de créditos durante el año pasado.
Hubo ocho estados que no solicitaron financiamiento y, entre los que pidieron, San Luis Potosí, Oaxaca y Michoacán fueron los de menor porcentaje con 0.1,% 1.6% y 1.8% de sus ingresos totales, respectivamente.
El mayor financiamiento de las entidades frente a los ingresos vía impuestos se dio pese a la entrada en vigor de la Ley de Disciplina Financiera de Entidades Federativas y Municipios en 2016, que les fijó candados para endeudarse, de acuerdo con una evaluación de Hacienda que mide la relación entre los ingresos de libre disposición, el saldo y el servicio de la deuda.
La pereza fiscal de las entidades federativas, que en promedio cobran siete impuestos de 23 que están facultados, las llevó a pedir financiamiento por 135 mil millones de pesos durante 2017 para cubrir sus gastos, casi el doble que lo que obtuvieron por recaudación, que fue de 71 mil millones de pesos, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Esta situación se registró por primera vez en los últimos tres años, en la que Quintana Roo, con 42.9% de sus ingresos; Nuevo León con 29.0% y Veracruz con 20.1%, fueron las entidades que mayor proporción de sus ingresos se captaron por la vía del crédito el año pasado.
Mientras, hubo ocho estados que no pidieron financiamiento, y entre los que pidieron, San Luis Potosí, Oaxaca y Michoacán fueron los de menor porcentaje, con 0.1,% 1.6% y1.8% de sus ingresos totales, respectivamente.
Cabe recordar que el incremento de la deuda estatal en años recientes ocasionó que en 2017, los estados tuvieran que destinar el doble en el pago de intereses de la deuda que lo que gastaron en inversión productiva, situación que ocurrió después de 21 años.